Nuevos comienzos

En el año 1999 su tío le comenta de una persona llegada del extranjero hacía unos meses, y que había comenzado a dar clases en su casa de Artes Marciales no conocidas en Argentina. Inmediatamente fue a ver y probar de qué se trataba, descubriendo Artes marciales y deportes de combate desconocidos hasta ese momento como el Jiu Jitsu, Boxeo y Muay Thai.
Sorprendido y emocionado por descubrir lo que tanto había buscado incansablemente, el conocer y aprender el sistema de agarres, la efectividad de las distintas técnicas del Jiu Jitsu haciendo que el tamaño de su oponente no importe y el Muay Thai sacó a la luz su estado natural donde el utilizar las rodillas, codos, barridas y patadas con la tibia le hicieron conectar con su esencia, vislumbrando el placer del deporte que le generó un esperado gran entusiasmo.